VIDA
La nueva vida es nuestra
La emoción de una medalla de oro dura semanas. Para los ganadores, su vida cotidiana cambia, y la celebración es bien merecida. Cuando alguien confía en Jesús, este pasa de una muerte espiritual a una vida espiritual eterna. Esta promesa de Dios se convierte en una posesión presente y eterna que no se puede perder. Esto resulta en nuevos deseos y motivaciones tales como amar, alabar, y servir a Dios. La salvación trae consigo libertad de: culpa, miedo a la muerte, y juicio. Podemos experimentar el amor y la gratificación que Dios desea para todas las personas. Mejor aún, disfrutaremos la vida eterna en la presencia de Dios en un paraíso hermoso, sin pecado, y sin dolor. En Juan 11:25-26 Jesús dijo, “ “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” De la misma manera que los deportistas celebran después de una victoria, Jesús dijo, “ …hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente” Lucas 15:10. Aun cuando las personas a su alrededor no celebren su fe, los ángeles tienen una fiesta en su nombre. Sería bueno que buscara a algunos cristianos para que celebren con usted. Nadie espera que el equipo ganador lo mantenga un secreto, y tampoco usted debería hacerlo. Dios nos dio la iglesia como un lugar donde podemos celebrar juntos la salvación. Una buena iglesia cree en la Biblia de principio a fin. Es un lugar donde puede alabar a Dios y aprender más de Él. Para obtener ayuda gratis, haga referencia a las diferentes maneras de comunicarse con nosotros al final de este folleto. Usted también puede dar su información a la persona que le haya dado este folleto. Por nuestra parte, haremos lo mejor para ayudarle a encontrar una buena iglesia. No importa el país donde viva. Hemos ayudado a cientos de nuevos creyentes como usted.